Cd. Juarez, Chih.- Con una condición física envidiable, Lorena Ramírez logró lo impensado: emerger de la Sierra Tarahuma-ra en Chihuahua y darle visibilidad al deporte indígena.
Nueve años después de acaparar los reflectores, la corredora de ultramaratones aún compite en largas distancias en todo el mundo, aunque su objetivo principal ha cambiado. Lorena ya no busca medallas ni llegar en los primeros lugares, su meta ahora es que las nuevas generaciones puedan emular su historiaLos sueños se pueden cumplir y yo soy un ejemplo. Quiero que mi historia se repita muchas veces y que ganemos más espacios no sólo en México sino en todo el mundo. Que la diversidad en nuestro país tenga visibilidad y no se pierda”, comentó la corredora, quien el domingo participó en el Medio Maratón Raíces de Fuego en el Zócalo capitalino.
Ramírez, de 30 años de edad, no sólo es la primera atleta indígena en ganar el Premio Nacional del Deporte, sino que además creó una fundación que lleva su nombre y es parte de las líderes del movimiento México Imparable, que pretende darle visibilidad a los pueblos originarios.
“Quiero dejar huella; algo bonito, que no se olvide. Muchas personas me han ayudado para conseguir un cambio verdadero y tenemos muchos planes para darle más oportunidades a todos los deportistas de la sierra. Para nosotros caminar o correr es cosa de todos los días, sólo que ahora mucha gente conoce nuestro talento.”
La extraordinaria condición física de Lorena se forjó con largas caminatas en su estado natal pastoreando las cabras de la familia. Eran de 10 a 15 kilómetros diarios los que recorría en las imponentes Barrancas del Cobre.
“Muchas cosas han cambiado con el tiempo. Ahora muchos indígenas corren con zapatos o tenis, mientras que otros lo siguen haciendo con sus huaraches y trajes típicos. Lo importante es que participen en las diferentes carreras y lleven un pedazo de la cultura mexicana a cualquier lugar al que vayan.”
La corredora fue la figura en el Medio Maratón capitalino. Durante la ruta, decenas de personas la alentaron con porras, mientras que otras la buscaron para tomarse una selfi. Al cruzar la meta, con el número 5705 en el pecho, el lugar en el que llegó fue lo menos importante; la gente la rodeó para expresarle su admiración y respeto.
“En mi camino me encontré muchos corredores rarámuris, mayas y mixtecos, es muy bonito ver que cada vez se van integrando más a las competencias. No se trata sólo de aparecer en una foto, cada uno de ellos tiene una historia que contarnos.”
A principios de este año se presentó el proyecto México Imparable que lideran Mirna de la Cruz y Lorena. Se trata de un serial de cuatro carreras en distintos estados de la República.
“Es una iniciativa muy bonita y ambiciosa. Ha crecido tanto que he tenido la oportunidad de platicar con la Presidenta, quien nos brindó todo el apoyo para llevar las carreras a más lugares.”
